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Recuperada ya de una decepción de amor,el amor que tiene que ver con la amistad...
quiero compartir unas palabras que si bien no son de mi autoría, me siento completamente en ellas.
Me tocó sufrir caídas que me causaron dolor, pero también pude aprender de ellas.Con mucho esfuerzo y una capacidad de la que ni siquiera tenía conciencia, pude superar las duras pruebas a las que me sometió la vida.
La peor cricis es la que más nos hace crecer y en ella encontramos la posibilidad de reencontrarnos con nosotros mismos, de identificar a las personas que son importantes y sobre todo de re valorar todas esas pequeñas cosas que realmente nos hacen felices.
Todo conflicto que logre superar, me dejo algo de sabiduria, la que luego utilicé para realizar algunos sueños.
El hecho de ser optimista no me salvó de padecer los problemas propios de la vida...pero si me ayudó, y mucho, a superarlos. Aprendí que no se puede ser feliz y pesimista al mismo tiempo.
Cuando uno siente que ha tocado fondo, tiene dos alternativas: ahogarse a la espera de una mano milagrosa que nos salve, o comenzar nosotros mismos a gestar el milagro salvador.